
El Design Thinking es una metodología ágil que se basa en encontrar ideas innovadoras centradas en el usuario, es decir parte de las necesidades detectadas de los usuarios.
El Design Thinking ofrece un enfoque estructurado pero flexible, utilizando la empatía, la colaboración y la experimentación para abordar desafíos complejos. Su objetivo principal es desarrollar la innovación centrada en las personas, es decir partiendo de las necesidades de las personas a través de un proceso de investigación, buscar soluciones que cubran esas necesidades a través de la validación continua por parte de los usuarios. Es decir se basa en el método prueba (testar prototipo con los usuarios), evalúa o valida y mejora.
Cuando se aplica Design Thinking, se comienza formulando un reto claro y específico que define el problema a resolver. Este reto debe estar centrado en el usuario y sus necesidades.
Por ejemplo, un reto podría ser: «¿Cómo podríamos mejorar la experiencia de los alumnos en nuestro instituto?»
El reto inicial puede ser reformulado a medida que se avanza en el proceso y se obtiene más información sobre las necesidades de los usuarios.
¿Qué sienten, piensan y necesitan los usuarios? Aquí entra la investigación: realiza entrevistas, observa comportamientos y recopila datos clave para ponerte en su lugar. Solo así podrás diseñar soluciones realmente útiles.
Fases del proceso:
El proceso de Design Thinking se divide en cinco fases principales:

Empatizar: En esta fase, se busca comprender profundamente a los usuarios y sus necesidades. ¿Qué sienten, piensan y necesitan los usuarios? Aquí entra la investigación: realiza entrevistas, observa comportamientos y recopila datos clave para para ver el mundo a través de los ojos de los usuarios
Definir: Aquí se sintetiza la información recopilada para identificar los problemas centrales y establecer los objetivos del proyecto. Se busca definir una declaración de problema procesable que guiará las siguientes etapas


Idear: Esta fase representa la transición de la identificación del problema a la creación de soluciones. Se generan múltiples ideas creativas sin juzgarlas prematuramente, utilizando técnicas como lluvia de ideas o mapas mentales
Prototipar: En esta etapa, se materializan las ideas seleccionadas. Se crean prototipos rápidos y de bajo coste para experimentar y acercarse cuanto antes al usuario para poder validar la idea. Esto permite fallar rápido y aprender rápidamente de los errores para poder mejorar.


Evaluar: Finalmente, los usuarios prueban y evalúan los prototipos elaborados. Esta fase empírica de validación es crucial para descubrir errores y aciertos, permitiendo realizar correcciones y mejoras en los prototipos

El proceso de Design thinking es un proceso de prueba y error hasta la solución final, puesto que los distintos prototipos que van saliendo de cada proceso, se van validando con los usuarios, volviendo a comenzar la fase de empatizar, hasta llegar al prototipo final. Este carácter iterativo permite a los equipos actualizar continuamente sus soluciones, garantizando una solución adaptada y enfocada al usuario.
Puedes ver el siguiente vídeo sobre el proceso de Design Thinking:
En el siguiente documento tienes una actividad para realizar en una hora y aplicar el proceso de Design Thinking:


