La neurociencia es la disciplina que estudia el funcionamiento del sistema nervioso y, especialmente, del cerebro, con el propósito de comprender cómo se generan los pensamientos, las emociones y los comportamientos humanos. Desde esta perspectiva, todo lo que hacemos ,desde movernos o hablar, hasta razonar, recordar o emocionarnos, tiene una base biológica que puede observarse en la actividad cerebral. El cerebro no solo recibe información del entorno, sino que la interpreta, la transforma en ideas y emociones, y finalmente produce una conducta observable.

La conducta se entiende como el conjunto de acciones y respuestas que las personas realizamos ante los estímulos del ambiente. Algunas son voluntarias, como decidir hablar o escribir, mientras que otras son automáticas, como pestañear o sobresaltarnos ante un ruido. Estas conductas no surgen de manera aislada: son el resultado de la interacción entre la actividad cerebral, los procesos mentales y la influencia del entorno social y cultural. Cada acción humana, por sencilla que parezca, refleja el funcionamiento coordinado de millones de neuronas y de complejas redes cerebrales que procesan la información y la transforman en decisiones, movimientos o emociones.

La cognición, por su parte, hace referencia a los procesos mentales que nos permiten conocer, comprender y actuar en el mundo. Entre ellos se encuentran la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje, el razonamiento y la toma de decisiones. Gracias a la cognición somos capaces de resolver problemas, planificar el futuro, recordar experiencias pasadas y aprender de los errores. Estos procesos dependen de áreas específicas del cerebro, como la corteza prefrontal, relacionada con la planificación y el control de impulsos, el hipocampo , vinculado a la memoria, o el sistema límbico , encargado de las emociones.


El cerebro funciona a través de redes neuronales que se comunican mediante impulsos eléctricos y neurotransmisores, sustancias químicas que permiten la transmisión de la información entre neuronas. Algunos de los neurotransmisores más importantes son la dopamina, asociada a la motivación y la recompensa; la serotonina, relacionada con el estado de ánimo y el sueño; el glutamato, que interviene en el aprendizaje y la memoria; o el GABA, que ayuda a mantener la calma y el equilibrio emocional. Estos neurotransmisores actúan en conjunto para regular nuestras emociones, pensamientos y comportamientos cotidianos.

La plasticidad cerebral es otra de las grandes aportaciones de la neurociencia: el cerebro tiene la capacidad de cambiar, reorganizarse y crear nuevas conexiones en función de la experiencia y el aprendizaje. Cada vez que aprendemos algo nuevo, practicamos un deporte o entrenamos una habilidad, se fortalecen determinadas conexiones neuronales, y otras que no se usan con frecuencia tienden a debilitarse. Por eso, aprender no es solo adquirir información: es literalmente modificar el cerebro.
Durante la adolescencia, esta plasticidad es especialmente intensa. El cerebro adolescente está en una etapa de reestructuración: las zonas relacionadas con las emociones y la búsqueda de sensaciones (como la amígdala o el sistema de recompensa) maduran antes que las áreas de control y razonamiento (como la corteza prefrontal). Esto explica por qué los adolescentes son más impulsivos, sensibles a la presión del grupo o propensos a experimentar nuevas situaciones. Sin embargo, esta misma característica convierte la adolescencia en un momento privilegiado para aprender, entrenar la autorregulación y construir hábitos positivos que influirán en la vida adulta.

La conducta y la cognición están íntimamente relacionadas. Pensamos para actuar, y actuamos de acuerdo con lo que pensamos y sentimos. La motivación, por ejemplo, es un proceso cognitivo que impulsa la conducta, y la experiencia conductual, a su vez, modifica la forma en que pensamos. Cuando una acción obtiene una recompensa, real o simbólica, el cerebro libera dopamina, lo que refuerza el deseo de repetir esa conducta. Así se forman los hábitos, tanto los positivos (como estudiar o hacer deporte) como los negativos (como procrastinar o revisar constantemente el móvil). La educación juega aquí un papel esencial: puede enseñar a reconocer esos patrones, modificarlos y sustituirlos por otros más beneficiosos.
Factores como el estrés, el sueño, la alimentación o la actividad física influyen directamente en la cognición y la conducta. El estrés moderado puede ayudar a mantenernos alerta, pero un estrés prolongado altera la memoria y la atención. El sueño, en cambio, es fundamental: durante las horas de descanso, el cerebro consolida los aprendizajes y elimina la información irrelevante. Dormir poco no solo afecta al rendimiento escolar, sino también al estado de ánimo y al control emocional.

La neurociencia educativa ha demostrado que aprender de forma eficaz requiere atención activa, emociones positivas, repaso espaciado y diversidad de estrategias. Estudiar no consiste solo en repetir datos, sino en establecer conexiones significativas entre lo nuevo y lo conocido. Dibujar esquemas, explicar en voz alta lo aprendido, usar ejemplos reales o alternar distintos tipos de tareas estimula áreas diferentes del cerebro y mejora la retención a largo plazo.
En resumen, la neurociencia nos permite entender cómo el cerebro crea la cognición (pensamiento, memoria, lenguaje, razonamiento) y cómo esta se traduce en conducta (acciones, hábitos, decisiones). Saber cómo funciona nuestro cerebro no solo es interesante desde el punto de vista científico: también nos enseña a aprender mejor, gestionar nuestras emociones, cuidar la atención y adoptar hábitos saludables que potencian el bienestar y el rendimiento académico.
En el siguiente vídeo generado con IA se explican los tres conceptos y su relación:
Actividad: Vamos a visualizar la siguiente serie de Caixa Forum, Hackers del Cerebro, y posteriormente responderemos a las siguientes preguntas:
https://caixaforumplus.org/c/hackers-del-cerebro
- ¿Por qué se llama así la serie?
- Explica con tus palabras las distintas ilusiones que has visto en la serie.
- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?
- ¿En qué aspectos de tu vida te puede ser útil lo visualizado


