Las pensiones son el mayor gasto del Estado en España. Que se puedan seguir pagando en el futuro es una de las preguntas más debatidas de la economía española. Para entenderla, hay que saber cómo funcionan.
UN SISTEMA DE REPARTO
En España, las pensiones de jubilación son, sobre todo, contributivas y funcionan por reparto:
- Las cotizaciones que pagan hoy los trabajadores y sus empresas se usan para pagar las pensiones de hoy.
- No se guarda el dinero de cada trabajador para su propia jubilación: es un pacto entre generaciones.
- Quien no ha cotizado lo suficiente puede recibir una pensión no contributiva, más baja, financiada con impuestos.
La alternativa es un sistema de capitalización, en el que cada persona ahorra durante su vida laboral en un fondo propio y cobra lo que haya acumulado. Algunos países combinan los dos.
¿POR QUÉ SE HABLA DE PROBLEMA?
Un sistema de reparto funciona bien si hay muchos cotizantes por cada pensionista. En España esa relación está cambiando por varias razones:
- Envejecimiento: aumenta la esperanza de vida y se cobra la pensión durante más años.
- Baja natalidad: nacen pocos niños, que serán los cotizantes del futuro.
- Jubilación del baby boom: las personas nacidas entre finales de los cincuenta y los setenta, que son muchas, se están jubilando.
- Mercado de trabajo: el paro, los salarios bajos y la economía sumergida reducen las cotizaciones.
LAS PROPUESTAS: UN DEBATE ABIERTO
Hay acuerdo en que el sistema necesita ajustes, pero no en cuáles. Desde 1995, los partidos negocian estos cambios en el Pacto de Toledo. Las principales propuestas son:
- Subir los ingresos: aumentar las cotizaciones, sobre todo de los salarios más altos, o pagar parte de las pensiones con impuestos. A favor: mantiene las pensiones. En contra: encarece el empleo o exige subir impuestos.
- Ajustar el gasto: retrasar la edad de jubilación o calcular la pensión con más años cotizados. A favor: se adapta a que vivimos más. En contra: reduce la pensión o la retrasa, y no todos los trabajos permiten trabajar más años.
- Aumentar los cotizantes: más empleo, más mujeres y jóvenes trabajando, inmigración (6.8). A favor: mejora el sistema sin recortar. En contra: depende de la economía y quienes entran también cobrarán pensión en el futuro.
- Aumentar la productividad: si cada trabajador produce más, los salarios y las cotizaciones suben.
- Complementar con ahorro privado: planes de pensiones de empresa o individuales. A favor: reduce la dependencia del sistema público. En contra: solo ahorra quien puede, lo que aumenta la desigualdad.
Veamos un ejemplo (datos ficticios):
En un país hay 20 millones de cotizantes que pagan de media 6.000 € al año y 10 millones de pensionistas que cobran de media 13.000 € al año. Calcula los ingresos, los gastos, el saldo y el número de cotizantes por pensionista. ¿Es sostenible?
Ingresos por cotizaciones = 20 millones × 6.000 € = 120.000 millones de euros
Gasto en pensiones = 10 millones × 13.000 € = 130.000 millones de euros
Saldo = 120.000 − 130.000 = −10.000 millones de euros (déficit)
Cotizantes por pensionista = 20 / 10 = 2
Con estas cotizaciones el sistema no se financia solo: necesita 10.000 millones más. Para cerrarlo podría subir las cotizaciones, aportar impuestos, reducir el gasto o aumentar el número de cotizantes. Elegir entre ellas es una decisión normativa.
Ahora te toca a ti:
- Repite el ejemplo: ¿cuántos cotizantes harían falta, con la misma cotización media, para que el saldo fuera cero?
- Busca los datos reales de la Seguridad Social:
- [DATO: afiliados a la Seguridad Social y número de pensiones, último mes — fuente Seguridad Social (seg-social.es), estadísticas de afiliación y pensiones]
- [DATO: pensión media de jubilación en España y en Andalucía, último mes — misma fuente]
- Debate por grupos: cada grupo defiende una de las propuestas de reforma ante un «Pacto de Toledo» de clase. Al final, intentad llegar a un acuerdo que combine varias.
[VÍDEO del apartado]


