En los apartados anteriores hemos visto las características de cada tipo de mercado. En este apartado vamos a ver ejemplos reales de la historia de España, porque muchos servicios que hoy tienen varias empresas fueron durante décadas un monopolio.
LOS GRANDES MONOPOLIOS DEL SIGLO XX
Durante buena parte del siglo XX, el Estado concedió a una sola empresa la venta o la prestación de algunos bienes y servicios. Eran monopolios legales: la barrera de entrada era la propia ley.
| Empresa | Mercado | Monopolio | Qué pasó después |
|---|---|---|---|
| CAMPSA | Distribución de combustibles | Desde 1927 | Se abrió a la competencia con la entrada en la Comunidad Europea; desapareció en los años noventa |
| Telefónica | Telefonía | Desde 1924 | La telefonía se liberalizó por completo en 1998 |
| Tabacalera | Fabricación y venta de tabaco | Desde finales del siglo XIX | Se privatizó en los años noventa y se fusionó con la francesa Seita |
| RENFE | Transporte de viajeros por tren | Desde 1941 | En 2021 entraron nuevas empresas en la alta velocidad |
¿Por qué se acabaron? Sobre todo por la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, que obligaba a abrir los mercados a la competencia, y por la idea de que la competencia baja los precios y mejora la calidad.
DEL MONOPOLIO AL OLIGOPOLIO
Al liberalizar, en muchos casos no se pasó a la competencia perfecta, sino a un oligopolio: unas pocas empresas grandes se reparten el mercado. Ocurre hoy en España en sectores como:
- La electricidad, con unas pocas compañías que generan y venden la mayor parte de la energía.
- Las telecomunicaciones, con pocos operadores de fibra y móvil.
- La banca, que tras la crisis de 2008 pasó de decenas de cajas de ahorros a unos pocos grandes bancos.
Recuerda el dilema del prisionero de 5.6: a las empresas de un oligopolio les conviene ponerse de acuerdo para subir precios. Ese acuerdo se llama cártel y es ilegal. En España lo vigila la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha multado acuerdos de precios en sectores como la leche o la venta de coches.
LA COMPETENCIA MONOPOLÍSTICA EN TU PUEBLO
Si miras a tu alrededor, la competencia monopolística es el mercado más habitual: bares, peluquerías, panaderías, tiendas de ropa. Hay muchas empresas, pero cada una intenta diferenciarse: la tapa, el trato, la ubicación o la marca. Por eso pueden cobrar precios algo distintos sin perder a todos sus clientes.
[INFOGRAFÍA: los cuatro tipos de mercado con un ejemplo español de cada uno]
Veamos un ejemplo:
Hasta 2021, para ir en AVE de Madrid a Sevilla solo podías viajar con RENFE. Hoy en otras líneas de alta velocidad compiten varias empresas. ¿Qué tipo de mercado había antes y cuál hay ahora? ¿Qué esperarías que pase con los precios?
Antes era un monopolio legal, porque la ley solo permitía operar a RENFE: era una barrera de entrada legal.
Con varias empresas pasa a ser un oligopolio, porque son muy pocas: el tren necesita una inversión enorme y no cualquiera puede entrar.
La teoría predice que, al haber más competencia, los precios bajen y aumente la oferta de trenes. Es una afirmación positiva que se puede comprobar con datos.
Ahora te toca a ti:
- Elige una de las empresas de la tabla y busca cómo fue su paso del monopolio a la competencia. ¿Bajaron los precios? ¿Mejoró el servicio? Señala la fuente que usas.
- Entra en la web de la CNMC (cnmc.es) y busca un expediente sancionador por cártel. Explica qué empresas participaron, qué acordaron y por qué perjudica a los consumidores.
- Haz una lista de diez negocios de tu calle o de tu pueblo y clasifícalos según el tipo de mercado. ¿Cómo se diferencia cada uno de sus competidores?
[VÍDEO del apartado]


