En el apartado anterior vimos que el crecimiento permite producir más y mejorar el nivel de vida. Pero el planeta tiene recursos limitados y una capacidad limitada para absorber la contaminación. ¿Puede una economía crecer para siempre? Sobre esta pregunta hay tres grandes respuestas.
EL ORIGEN DEL DEBATE
En 1972, un grupo de científicos encargado por el Club de Roma publicó el informe «Los límites del crecimiento». Con modelos informáticos, advertía de que si la población y la producción seguían creciendo al mismo ritmo, se agotarían los recursos y aumentaría la contaminación hasta provocar una crisis a lo largo del siglo XXI. Desde entonces, el debate no ha parado.
POSTURA 1: EL DECRECIMIENTO
Autores como Serge Latouche, Giorgos Kallis o Jason Hickel defienden que los países ricos deben reducir de forma planificada su producción y su consumo:
- El crecimiento infinito es imposible en un planeta finito.
- La tecnología no reduce las emisiones lo bastante rápido como para frenar el cambio climático.
- A partir de cierto nivel de renta, crecer más no aumenta la felicidad (recuerda los índices de 8.5).
- Proponen trabajar menos horas y repartir el empleo, consumir menos y producir lo necesario, y dar más importancia a los bienes comunes, como la sanidad o el transporte público.
Críticas: reducir la producción podría aumentar el paro y dificultar la financiación de las pensiones y los servicios públicos. Además, los países pobres necesitan crecer para salir de la pobreza.
POSTURA 2: EL CRECIMIENTO VERDE
Otros economistas, y organismos como la Unión Europea, defienden que se puede seguir creciendo contaminando menos, gracias a:
- Las energías renovables y la eficiencia energética.
- La innovación tecnológica y la economía circular (14.3).
- Impuestos a la contaminación y mercados de derechos de emisión, que hacen que contaminar cueste dinero.
La idea clave es el desacoplamiento: que el PIB crezca mientras las emisiones bajan.
Críticas: quienes defienden el decrecimiento dicen que el desacoplamiento ocurre en pocos países, no es lo bastante rápido y a veces solo se traslada la contaminación a otros países al importar lo que antes se producía dentro.
POSTURA 3: ECONOMÍAS QUE NO DEPENDEN DEL CRECIMIENTO
Una posición intermedia, el poscrecimiento, propone dejar de usar el PIB como principal objetivo y fijarse en el bienestar. La economista Kate Raworth lo explica con la «economía rosquilla»: la economía debe cubrir las necesidades básicas de todas las personas (el borde interior de la rosquilla) sin superar los límites del planeta (el borde exterior).
Críticas: sus defensores no siempre concretan cómo se aplicaría en la práctica ni quién decidiría qué sectores crecen y cuáles no.
[INFOGRAFÍA: las tres posturas con su idea clave y su crítica principal]
Veamos un ejemplo:
En un país ficticio, en diez años el PIB real ha crecido un 20 % y las emisiones de CO₂ un 5 %. ¿Ha habido desacoplamiento? ¿Qué diría cada postura?
Las emisiones por cada euro de PIB han cambiado: 1,05 / 1,20 − 1 = −0,125, es decir, han bajado un 12,5 %.
Hay desacoplamiento relativo: se contamina menos por cada euro producido. Pero no hay desacoplamiento absoluto, porque las emisiones totales siguen subiendo.
Quienes defienden el crecimiento verde dirían que va en la buena dirección y que hay que acelerarlo con más renovables e impuestos ambientales. Quienes defienden el decrecimiento dirían que no basta, porque lo que importa al clima son las emisiones totales. Las dos interpretaciones parten del mismo dato positivo y llegan a conclusiones normativas distintas.
Ahora te toca a ti:
- Busca en Eurostat o en el INE la evolución del PIB y de las emisiones de gases de efecto invernadero de España en los últimos diez años:
¿Ha habido desacoplamiento? ¿Relativo o absoluto?- [DATO: emisiones de gases de efecto invernadero de España, último año y diez años antes — fuente INE o Eurostat]
- [DATO: PIB real de España en los mismos años — fuente INE]
- Debate en tres grupos, uno por postura: «Andalucía debe seguir apostando por el crecimiento del turismo». Cada grupo prepara tres argumentos y una respuesta a la crítica principal que recibirá su postura.
- Dibuja la «economía rosquilla» para tu comarca: escribe en el interior tres necesidades básicas que deban cubrirse y en el exterior tres límites ambientales que no deban superarse.
[VÍDEO del apartado]


